La Navidad me pone nostálgica y me transporta a mi casamiento. Recuerdo que cuando era chica tenía la fantasía de que a los 21 años me iba a casar y tener un hijo, usar tacos altos, pintarme la boca de rojo, trabajar de algo “dando órdenes” y viajar mucho en avión.
Esa era mi imagen de ser “grande” cuando tenía 7 años. Una mezcla de Susanita y mujer súper independiente era mi meta.

De todas esas cosas, nada se cumplió: hace rato pasé los 21, no tengo hijos aún, si me pongo tacos altos me mato, no me pinto la boca y las órdenes me las dan a mi. El avión? cuando paso por Aeroparque, a veces veo varios….

Hablemos de sueños…
Hace un tiempo leí un libro que en uno de sus capítulos hablaba de los sueños de la infancia y de cómo “llena” cumplirlos. A veces los sueños no tienen que ver con cosas materiales y sino ¡Mirate futura novia!: casarse de blanco, con un vestido gigante y pomposo era un juego común para nosotras donde el vecino terminaba siendo el príncipe azul y el padre de nuestros bebes de Jolybel. Si no teníamos un vecino para jugar, “Barbie se casaba con Ken” y vivían felices por siempre (yo no tenía Ken, así que rapé a mi pobre  Barbie hawaiana).
Que bueno no? Cumplíamos los sueños en nuestros juegos diarios!!!

Cuando terminé ese libro me pregunté ¿Cuáles son mis sueños de la infancia? Ir a Disney y nadar con delfines eran los primeros que vinieron a mi cabeza.
A los 9 había cumplido uno de ellos: No voy a olvidar más estar tirada en un pastito en el Magic Kingdom viendo el show de fuegos artificiales con el emblemático castillo de fondo. Me hice pis. Si, literalmente, me hice pis y lloraba de felicidad.
Hace dos meses, en un viaje, M me regaló nadar con delfines. Esta vez controlé mis esfínteres…pero volvieron a caer las lágrimas de alegría.

Y ahora que los cumplí, ¿Qué viene? Muchos más! Mutamos, aparecen una batería de sueños e inclusive, emprendemos una nueva “sociedad” junto a alguien para ir por un sueño en común: la familia, con o sin hijos, con o sin perro, con sus variantes, pero una familia al fin.

¿Y Ustedes? ¿Se sentaron a pensar en las cosas que deseaban cuando eran chicas ¿Cuales son sus sueños de la infancia? Los cumplieron? Cuáles son sus deseos para estas fiestas?

Sin ánimos de ser una mina que escribe onda “autoayuda” creo que a veces, está bueno sacar el chip de “negación” por el de “optimismo” y decir:  “sí, yo puedo lograrlo”. Es cuestión de preponérselo e ir en búsqueda, pero no buscar una vez…sino muchas, muchísimas, intentar una y mil veces.

Confieso que hay un sueño que late hace un par de años. Me acuerdo bastante seguido y hace que lata fuerte el corazón. Atesoro los sentimientos que me unen a ese sueño y cada tanto abro el cofre y digo “hola sueño, que bueno que estas ahí! Quiere decir que sos auténtico” Cierro el cofre y sonrío. Intentar, recuerden, in-ten-tar hasta que salgan yagas.

Propongo unos nuevos votos para todas Uds a la hora de decir “si quiero” y es un gran deseo para esta Navidad: Que sean felices y se cumplan todos sus sueños de la infancia.

Por cierto, les dejo una foto. Con Ustedes, mi arbolito.

arbol